Copyright foto: http://asociaciongallegadesumilleres.blogspot.com/
Ya hace años que no pocos profesionales de la enología focalizan su ámbito de trabajo a más de una sóla bodega. Cada vez es más frecuente observar a enólogos y enólogas muy destacados que recorren distintas zonas buscando esas cepas que les ayudarán a elaborar grandes vinos. En colaboración con productores locales, aportan su gran saber hacer en la consecución de caldos de primera línea. Recordemos, por ejemplo, el cotizadísimo Pingus 1995 de Peter Sisseck. Nombres como Álvaro Palacios, Sara Pérez, o Telmo Rodríguez entre otros engrosan un plantel de profesionales punteros en la elaboración de vinos especiales. Vinos que buscan transmitir la esencia de la tierra que les vio nacer...
Sin embargo, más allá de romanticismos el mercado es exigente y demanda vinos con precios para todos los bolsillos. Paralelamente, también resulta necesario hacer caja para las bodegas. Así, el público puede disfrutar de vinos más que notables a precios ajustados.
En este contexto es en el que AGASU muy amablemente nos invitó a la cata que organizo bajo el título: "Grandes enólogos a bajos precios". Una vez más tuvo lugar en el Restaurante De tapa en cepa en Vigo.
En esta ocasión los vinos elegidos fueron:
- Refugallo 2006, de Sara Pérez.
- Caliza 2006, de Valdepusa (Marqués de Griñón)
- Mas de leda 2007, de Mariano García.
- Prima 2007, de Mariano García.
- Camíns del Priorat 2007, de Álvaro Palacios.
- Q2 2007, de Peter Sisseck.
La cata resultó muy interesante al tiempo que dejó patente lo beneficioso de la crianza en botella. Si bien cada vez se tiende más a beber vinos más jóvenes rechazando el necesario reposo, esto tiene sus inconvenientes. De hecho practicamente en todos los vinos catados se notó esa sensación de que pueden dar más de sí dentro de unos años. Cuando se vayan limando algunas aristas que actualmente resultan llamativas. Además hay que tener en cuenta que son vinos con bastante carga alcohólica, por lo cual la crianza no les vendrá nada mal.
Conviene señalar también que, a excepción de Mas de Leda, el resto de vinos no son monovarietales. Esto siempre aporta un matiz diferenciador, por aquella casta que aunque en pequeño porcentaje aporta un punto diferenciador. Caso este de la petit verdot de Caliza, que de momento resulta bastante astringente.
Por ultimo podemos comentar el vino que más nos gustó, y que fue el Mas de Leda (tempranillo 100%) con una nariz muy balsámica. Muy complejo en boca, y muy correcto en cuanto a taninos se refiere. Le damos un 8 sobre 10.
También destacaríamos el interesante Refugallo (mencia, garnacha, brancellao). Refleja muy bien el pizarroso terreno sobre el que nace. Y a un precio muy interesante.
Hasta la próxima

