
Ya hace años que el comercio justo se ha revelado como una forma muy sólida de mercadeo. Dentro de las dinámicas propias de la globalización económica, se producen ciertos desequilibrios que en bastantes ocasiones perjudican a las poblaciones de los países más desfavorecidos. En este contexto, es en el que ha surgido el comercio justo basándose en el respeto a los derechos sociolaborales de los productores. Dada la especial vulnerabilidad de las comunidades rurales e indígenas, se hace pues necesario un sistema que favorezca no sólo que puedan vender su producción sino que, como se ha dicho antes, permita que puedan alcanzar un nivel de vida digno. Bajo estas premisas, son numerosas las organizaciones que pretenden difundir los principios del consumo responsable, como única forma de transformar las actuales tendencias consumistas hacia derroteros más respetuosos con las personas y con el medio ambiente. A nivel de Galiza, una de las ONG más activas en este campo es Amarante. Y precisamente a través de su interesante labor de distribución hemos ampliado nuestra gama de productos de comercio justo. Mermeladas (de piña, naranjilla, etc), junto a chocolates, cafés y otros artículos lucen ya en nuestras estanterías. Siempre con el objetivo de fomentar un consumo responsable.

