Se llaman así porque todos tienen una característica en común: en su composición natural (sin actividad humana) tienen menos de un 50% de agua. Son alimentos muy energéticos, ricos en grasas, en proteínas, así como en oligoelementos. Según el tipo de fruto seco, también pueden aportar buenas cantidades de vitaminas (sobre todo del grupo B) o ácidos (poliinsaturados).
Frutos secos de cáscara dura: Almendras, anacardos, avellanas, cacahuetes, pistachos, nueces, pipas de girasol, pipas de calabaza, piñones.
Frutas desecadas: Albaricoques, uvas pasas, higos, dátiles, ciruelas pasas.
En nuestra tienda encontrará todos estos productos de una alta calidad, así como algunos de ellos bañados en cacao o caramelo, y en diferentes presentaciones, algunas muy estéticas en botes y botellas de vidrio.